Guías completas de los 32 departamentos: atractivos, ecoturismo, gastronomía, cultura y cómo llegar a cada destino.
Colombia es uno de los destinos turísticos más diversos del mundo. En un solo país conviven playas caribeñas, selva amazónica, nevados andinos, llanos infinitos y costas del Pacífico. Cada uno de sus 32 departamentos ofrece una experiencia única: desde el carnaval de Barranquilla —patrimonio inmaterial de la humanidad— hasta los avistamientos de ballenas jorobadas en el Pacífico, pasando por los paisajes cafeteros del Eje Cafetero declarados Patrimonio Cultural de la UNESCO.
El país cuenta con más de 1.000 municipios por descubrir, seis regiones naturales diferenciadas, una gastronomía regional riquísima y una biodiversidad que lo sitúa entre los cinco países megadiversos del planeta. Estas guías reúnen la información esencial para planificar tu visita: qué ver, qué comer, cuándo ir y cómo llegar a cada rincón de Colombia.
Playas del Caribe, carnaval de Barranquilla, Ciudad Amurallada de Cartagena y la árida belleza de La Guajira.
Eje Cafetero, pueblos patrimoniales, el Nevado del Ruiz, el Cañón del Chicamocha y la capital Bogotá.
Avistamiento de ballenas jorobadas, selva del Chocó, Bahía Solano y la gastronomía afrocolombiana.
Los Llanos Orientales, caños y lagunas del Meta, fauna silvestre y tradición llanera.
Selva amazónica, avistamiento de delfines rosados, Leticia y el río más grande del mundo.
Colombia no tiene estaciones, pero sí temporadas de lluvia y verano. La época seca (diciembre–marzo y julio–agosto) es ideal para la mayoría de destinos. Consulta el clima de cada departamento antes de viajar.
Ver clima por departamento →Colombia tiene más de 1.100 municipios. Descubre cuáles pertenecen a cada departamento, sus capitales y sus distancias para organizar mejor tu itinerario.
Ver municipios por departamento →Las seis regiones naturales de Colombia —Caribe, Andina, Pacífica, Orinoquía, Amazonía e Insular— concentran ecosistemas únicos y experiencias de turismo de naturaleza incomparables.
Conocer las regiones →